Policía de Nueva York reprime protesta contra la venta de propiedades en Cisjordania ocupada
Usa la fuerza contra manifestantes que rechazaron un evento inmobiliario en el que se promocionaban propiedades en zonas como Gush Etzion, un bloque de asentamientos ilegales israelíes en la Cisjordania ocupada.
Israel ha implementado un sistemático plan de repoblación de los territorios ocupados en Cisjordanias mediante el establecimiento de asentamientos que alteran la demografía y geografía de la región. Foto: Quds News
6 de mayo de 2026 Hora: 13:53
🔗 Comparte este artículo
Nueva York vivió este martes un episodio de tensión luego de que agentes del New York Police Department intervinieran contra una manifestación propalestina en el distrito de Manhattan, donde se desarrollaba un evento inmobiliario judío que promovía la venta de propiedades en asentamientos de Cisjordania ocupada.
La protesta tuvo lugar en las inmediaciones de la Park East Synagogue, sede del denominado “Great Israeli Real Estate Event”. Según reportes y material audiovisual difundido por medios y asistentes, manifestantes intentaron superar las barreras de seguridad instaladas por la policía, lo que derivó en enfrentamientos con agentes y con contramanifestantes.
Videos muestran a oficiales empujando a los manifestantes con vallas metálicas y utilizando gas pimienta para dispersar la concentración. Entre los afectados se encontraban activistas, periodistas y observadores de derechos humanos.
El evento inmobiliario promocionaba propiedades en zonas como Gush Etzion, un bloque de asentamientos israelíes en la Cisjordania ocupada. Estas construcciones son consideradas ilegales bajo el derecho internacional por resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que desde 1979 ha reiterado su invalidez jurídica y su impacto negativo en los esfuerzos de paz.
LEA TAMBIÉN:
Israel prorroga detención de activistas de la «Flotilla Global Sumud» sin cargos formales
De acuerdo con información de prensa, el evento ofrecía además asesoría legal, fiscal y bancaria a potenciales compradores, en un esquema dirigido principalmente a compradores que fueran 100% judíos y que estuvieran interesados en adquirir tierras en dichos territorios.
El caso ha generado reacciones en el ámbito político local. La administración del alcalde Zohran Mamdani expresó su rechazo a la promoción de ventas de tierras vinculadas a asentamientos, señalando que estas prácticas están asociadas al desplazamiento de población palestina.
¿Solo un evento inmobiliario?: El «Gran Israel» como meta final
Mas allá de estas «start ups» inmobiliarias para los judíos estadounidenses, Israel implementa un sistemático plan de repoblación de los territorios ocupados en Cisjordania mediante el establecimiento de asentamientos que alteran la demografía y geografía de la región.
Este plan se basa en cuatro pilares fundamentales: penetración militar bajo acuerdos bilaterales, desplazamiento de comunidades originarias mediante persecución judicial y criminalización, control político y mediático para deslegitimar denuncias, y apropiación progresiva de recursos estratégicos.
El modelo de ocupación israelí en Cisjordania incluye la construcción de asentamientos que conectan territorialmente enclaves israelíes, fragmentando el espacio palestino y dificultando la creación de un Estado en un territorio continuo.
Paralelamente, se establece un control militar permanente que justifica como «necesidades de seguridad», mientras se desplaza a la población local mediante expropiaciones, restricciones de movimiento y hostigamiento judicial.
Este escenario se enmarca en el proyecto más amplio del «Gran Israel», que busca expandir su influencia geopolítica y su control territorial más allá de sus fronteras, esto mediante la estrategia aplicada en CIsjordania.
Sumado a ello, el «Gran Israel» abarca también la influencia externa en países desarrollados y en naciones soberanas, para que estas funcionen como defensores del proyecto sionista frente a la comunidad internacional.
Esto se vio con el caso del pederasta Jeffrey Epstein, quien traficó menores de edad para presuntamente grandes perfiles de la política, las finanzas e incluso la realeza, como fue el caso del expríncipe Andrew (fue parte de la Corona británica). Así extorsionó y dotó a Israel de una gran red de contactos comprometidos con la causa sionista.
Cabe recordar que Epstein afirmó, en correos electrónicos mostrados al público por el Departmento de Justicia de EE.UU., trabajar para Israel y representar a la familia Rothschild, benefactores históricos de los planes sionistas.
Analistas internacionales como el reconocido «podcaster» republicano y judío, Ben Shappiro, han negado que exista el plan del «Gran Israel» o intentos de expansión, más allá de la ya establecida narrativa de «asegurar la supervivencia de Israel».
Sin embargo, el primer ministro Benjamin Netanyahu es uno de los principales promotores de esta visión. En agosto de 2025, Netanyahu «afirmó identificarse plenamente con la visión del ‘gran Israel'» al aceptar un amuleto de la «tierra prometida» de la exdiputada sionista Sharon Gal.
El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, líder ultranacionalista y colono que controla la planificación en Cisjordania, ha sido aún más explícito en sus declaraciones expansionistas. Smotrich «calificó como una ‘decisión única en una generación’ el plan de expansión de asentamientos y declaró: ‘¡El siguiente paso es la soberanía!».
En declaraciones al canal ARTE, «afirmó que el futuro de Jerusalén es extenderse hasta la ciudad de Damasco», mostrando una visión expansionista que va más allá de Cisjordania.
El presidente de la Knesset, Amir Ohana, expresó con similar claridad la postura del Gobierno israelí tras la votación de una resolución para anexionar toda Cisjordania: «Esta es nuestra tierra».
Asimismo, el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, junto con Smotrich, «reivindican abiertamente un Gran Israel sin fronteras definidas, promocionan la colonización permanente y esbozan planes para extender el control israelí sobre la Franja de Gaza, Cisjordania, el sur del Líbano y zonas limítrofes de Siria».
Cabe destacar que las raíces de esta visión se remontan a los fundadores del Estado de Israel. David Ben-Gurion, primer premier israelí, «expresó con brutal claridad al defender que un Estado judío parcial sería solo ‘el comienzo’, ya que los límites de las aspiraciones sionistas no podían ser fijados por ninguna entidad externa».
Autor: teleSUR-cc - JDO
Fuente: Agencias-teleSUR-Quds News




